"Es la primera vez que escribo una carta para pedir perdón, si lo pidiese de frente mi expresión terminaría por traicionarme y dirías que miento, que en realidad poco me importa y que soy un hipócrita, más no es así… suele suceder que mis expresiones engañan y en ocasiones una sonrisa acude a mí sin que lo desee, en el momento menos apropiado. Además de nada sirve divagar en la razón por la que no suplicaré de frente, porque simplemente nunca más te veré de nuevo, para no faltar a la promesa que me hiciste decir, aunque no estuviese de acuerdo. Seguramente ya habrás roto o tirado el reloj de tonalidades naranjas que te regalé para tu cumpleaños número diecinueve, más yo no puedo olvidar los deliciosos postres que me entregaste en algunas ocasiones con tanto cariño, yo los aceptaba gustoso porque eran de chocolate, más nunca antes había adorado tanto el sabor de esos dulces como cuando aderezaban esos regalos. El día en el cual te conocí llegué un tanto tarde a la cita, no fue mi c...