Querido R, Espero que estés bien, en la medida de lo posible, dadas las circunstancias. Escribo esta carta rápidamente debido a que tendré un día, una semana y posiblemente un mes considerablemente ajetreados, sin embargo no quiero dejarte demasiado tiempo sin saber qué ha sido de mí. No pediré disculpas por no haber logrado visitarte hace un mes, ya que mi tiempo hubiese sido limitado y como dijiste en una de tus anteriores cartas: “Lo que tengo lamentablemente no se quita en una tarde” . Y lo sé, créeme que lo sé, más no puedo evitar querer ayudarte con lo que esté a mi alcance. Considero que no puedo hacer mucho más que ir a verte, tomar un café con una conversación casual para empezar, seguido de una botella de vino acompañada de un par de temas profundos como entrée , algo de compañía como guarnición y para finalizar con algo dulce entregarte un tanto de mi cariño. Espero que esto pueda ayudar a olvidar, al menos por un instante, el eterno vacío. El otro mes sin ...