Ir al contenido principal

Temptation

Cada vez que mis ojos se cruzaban con los suyos, verdes como la esmeralda y deslumbrantes cual estrella fugaz para mí, me torturaba la fugacidad de nuestros encuentros que duraban tan poco, comparables a aquellos momentos astronómicos breves y espaciados. Tan cerca y tan lejos nos encontrábamos, físicamente cerca, a tan sólo unos pasos… pero incapaces de unirnos en un abrazo, un beso, o fusionarnos en algo aún más íntimo.

Vigías eran nuestros compañeros, camaradas y conocidos que nos escoltaban hasta nuestra guarida de encuentro, seres que impedían nuestra unión, que salvaguardaban nuestro tiempo para no poder entregarlo al otro en un acto de pasión. Nos permitían tan sólo saludarnos con un leve contacto de nuestros labios con la mejilla ajena, percibir el aroma y el contacto del otro, intercambiar unas cuantas líneas susurradas y luego ser llevados de vuelta hasta donde nuestros caminos se separaban. Después no quedaba más que comunicarnos desde lo lejos el anhelo que sentíamos de estar juntos, de compartir nuestro lecho y nuestras acciones más privadas. Una tortura peor que cualquier otra inventada por el hombre.

Peores encuentros eran aquellos en los que de la mano íbamos con nuestro respectivo ser de adoración y devoción, cuando nos mirábamos a los ojos y nos decíamos miles de cosas en un instante, para después volver la mirada por miedo al reclamo que nuestros amados pudiesen darnos. Ese breve tiempo pasado en el que pudimos disfrutar de la compañía mutua sin restricción alguna fue también un tiempo de luto, lamento por la separación que tuvimos de las personas a las que nuestro corazón y nuestros nobles sentimientos pertenecían. Sin embargo fue la última arma para poder unirnos por una temporada… pronto no resistimos y todo volvió a la normalidad, acudimos al consuelo que nuestras pacientes parejas nos ofrecían, almas tan puras y sinceras que nos acogieron luego de que les abandonamos por el delirio.

Años habían pasado desde aquello y los encuentros a solas no cesaron en ese lapso, fueron pocas las ocasiones pero bastaba con eso para mantener viva la llama, escasos besos fueron entregados en esos momentos, cuando nadie más nos veía… no podíamos permitirlo o perderíamos a lo más importante de nuestras vidas. ¿Quién diría que se pudiese engañar a quien se ama por sobre todas las cosas? ¿Quién pensaría que se puede amar a alguien pero también sentir pasión por otro cuerpo, por otros hermosos ojos? Actos realmente reprobatorios y retorcidos, que planeábamos cuando no podíamos aguantar más el torrente de deseo que nos embargaba cuando más nos veíamos, cuando más ocasión teníamos de hablar a la distancia.

Pronto llegará el instante en que todo se consumará de nuevo… para liberar la lujuria y comenzar una vez más el círculo vicioso ¿Será que nunca acabará? Deseo que no exista, ni este arrebato ni su presencia, pero a la vez tampoco podría vivir sin esta emoción prohibida.

Comentarios

Entradas populares de este blog

The writer

Vengo de ese mundo escondido y prohibido, camino lentamente mirando hacia mi refugio paso la llave por la puerta, con un zumbido… abro mi lugar oscuro que esta totalmente vacío. Me siento suavemente en el suelo frío y muerto recuerdo mi camino de venida hacia acá traía mi mente ocupada en mi sentimiento algo, que muy pronto mi corazón olvidará. Me mostró sus escrituras, yo las subestimé pensé que a mi lírica oscura nada superaría, no la superó, pero hablaba de mi, me desanimé y apenas sentí como ella, por mi culpa sufría Fue impactante cuando leí esas palabras. Mi sentimiento despertado por ellas, no debían no debían de existir, pero fueron escritas cuando leí sus versos y como esas letras morían. Quisiera sentir algo por este acontecimiento como lo hacia antes, hace apenas unos días pero todo lo que sentía de repente ha muerto ¿O será que fue una neblina, que yo mentía? Yo la engañé, la hice sufrir, la enamoré, su corazón se siente engañado, triste y enamorado escribe poemas, pensando...

Sacrifice

Como que si se tratase de un eclipse nuestros cuerpos se acercaron y nuestros cabellos se entremezclaron, tal hecho recordaba sin duda alguna a la unión del magnánimo sol con la eterna noche desprovista de luna y demás astros luminiscentes. Tal y como aquello se percibía había sido la pasada jornada, un caluroso día y una fría noche de luna nueva, en todas aquellas horas su compañía había adornado el tiempo, haciéndolo mucho más grato e interesante que de costumbre. Ahora las manecillas del reloj que yacía pintado con tinta invisible, en lo profundo de aquel oscuro lago que era el firmamento, indicaban que ya habíamos cambiado de fecha, ya era un poco más tarde que la medianoche… oh mágicas horas, aquellas que van del fin del día a una hora luego de transcurrido tal instante. El manto nocturno cubría nuestras siluetas y nos proporcionaba vidrios reflectores imaginarios que permitían admirar en conjunto nuestra propia belleza y la ajena, tan diferentes una de la otra pero a pesar de ell...

Vicious

Como que si fuese movido meramente por el instinto o el deseo, aquel ente propagador de constante oscuridad se había levantado del diván situado en su lujoso apartamento, colocó la copa contenedora del más glorioso elíxir de la lujuria en una mesa aledaña y emprendió su camino a la salida del recinto. Ya iba ataviado con prendas aptas para la ocasión, siempre lo estaba, ya que bien definido era para él ese modo extravagante pero atrayente de vestirse. Un ligero antojo irrumpió en su mente al observar una bien tallada botella inmediatamente delante de su persona, tomando las llaves con destreza y mientras rodeando el perímetro del contenedor de aquella bebida con la otra mano, dio un trago largo que fue interrumpido justo cuando una sonrisa se hacía presente en su expresión, en ese instante la devolvió a su lugar con un tanto menos de peso. Su rostro se mostraba algo más plácido ahora e inclusive lucía más apuesto. Abrió la puerta mientras que hacía girar el llavero, haciendo que bailas...